“¿Dónde están los hombres? Gritan las mujeres amotinadas. Ya no hay hombres. Ya no puede una enamorarse.
Iris se sabía de memoria su lamento.
O bien son guapos, viriles e infieles ¡y lloramos!
O bien son vanidosos, fatuos e impotentes ¡y lloramos!
O bien son cretinos, pegajosos, idiotas ¡y les hacemos llorar!
Y lloramos por quedarnos solas llorando.”
Los ojos amarillos de los cocodrilos - Katherine Pancol